lunes, julio 25, 2011

Libres los últimos cuatro de los "5 de Bachajón".

La Otra Chilanga, nodo virtual de cambalache chorero sobre política y sus derivados lácteos (ultra & light) abajo y a la izquierda,

saluda la liberación de nuestros compañeros, los luchadores sociales

Juan Aguilar Guzmán, Jerónimo Guzmán Méndez, Domingo García Gómez y Domingo Pérez Álvaro,

ejidatarios todos ellos de San Sebastián Bachajón, que soportaron con dignidad y entereza la injusta condena que les fuera impuesta por el gobierno represor perredista de Juan Sabines en complicidad con el no menos criminal mal gobierno de Felipe Calderón, por el grave delito de defender la tierra y la autonomía de los pueblos y comunidades indígenas zapatistas en resistencia.

¡Viva las y los ejidatarios de San Sebastián Bachajón!

¡Viva el EZLN!

¡Viva La Otra Campaña!

Etiquetas: , , , ,

PALINURO :: Crónicas de la revolución indignada (XX)

por Ramón Cotarelo.

Llegaron: Puerta del Sol bis.


Los que esperaban que el movimiento 15-M se desliera como un terrón de azúcar por el verano, las vacaciones, el cansancio, la inercia, se han quedado con un palmo de narices. Como estaba previsto, ayer entraron en Madrid las columnas pacíficas de indignados que empezaron su marcha a pie hace más de un mes desde todos los puntos cardinales. Ya a las ocho de la tarde era complicadísimo circular por el centro y la Puerta del Sol, en donde confluirían las columnas, era de nuevo un abigarrado gentío dedicado a muy diversos quehaceres que esperaba la llegada de los peregrinos. Por la noche el Km cero era una fiesta, en espera de la manifa de hoy que seguramente dejará chica la del 19-J.

¿Qué hace que un movimiento sin estructura orgánica permanezca, siga activo y desarrolle una notable actividad? Mi respuesta, cada vez más convencido, es la red. El problema de los movimientos espontáneos es el del mantenimiento de la voluntad individual de participar y la accesibilidad de la información. Si ésta no depende de cauce jerárquico o institucional alguno sino que se encuentra libremente en la red, el hecho de estar informado permite a las personas aisladamente consideradas mantener un grado alto de compromiso y participación. Hay muchos menos abandonos. Además, la libertad horizontal de la comunicación implica que es más fácil tomar decisiones colectivas, cosa que suele hacerse por consenso.

En estas condiciones es posible que, para seguir adelante, el 15-M haya de adoptar alguna forma de organización tipo partido o asociación formal. Lo dice mucha gente. El propio Palinuro tiene escrito que los indignados habrán que recurrir a alguna forma de organización. Efectivamente parece lo más razonable. Pero no quiere decir que lo sea y, aunque lo fuera, nada impide que se formule una opción distinta y más razonable aun. Esa es también una posibilidad que ningún analista puede rechazar de antemano.

El 15-M sobrevive. Tiene una capacidad de movilización política extraordinaria. Formula sus objetivos con claridad y una gran eficacia en su difusión. No debe de quedar casi nadie en el país que no haya oído hablar de él, que no conozca sus reivindicaciones y son muchísimas las personas que lo apoyan. Ha conseguido asimismo que algunos partidos parlamentarios acojan muchas o pocas de esas reivindicaciones, en concreto la izquierda, IU y el PSOE. La derecha mantiene su silencio y sus medios siguen considerado a los indignados pulgosos y ratas izquierdistas.

Sin partidos, sin grupos de presión, sin medios de comunicación, de modo espontáneo, los indignados han conseguido un impacto insólito en el debate político, más que si fueran un partido. Pregúntese a IU que grado de atención suscitan sus propuestas dentro y fuera del Parlamento. El movimiento 15-M es en sí mismo un partido de nuevo tipo. A diferencia de los tradicionales que existen primero en la realidad tangible y luego se vuelcan en la red para hacerse presentes en la virtual, los indignados nacen en la realidad virtual y desde ella se proyectan en la tangible y lo hacen con gran eficacia y mucho apoyo social. Ello se debe a mi juicio a que, sobre estar "organizado" en la red tiene un fuerte carácter ético acorazado por su rechazo de la violencia. Ambas cosas son necesarias porque en la red se da de todo, indignados pacíficos y monstruos como ese noruego frenético capaz de asesinar a noventa y tantos semejantes en defensa, según parece, del cristianismo.

(La imagen es una foto de Tomas Fano, bajo licencia de Creative Commons).

Etiquetas: , , , ,

PALINURO :: Crónicas de la revolución indignada (XIX)

por Ramón Cotarelo.

La marcha sobre Madrid


Los indignados peregrinos vienen en dirección a Madrid desde todos los puntos cardinales, caminando de día por las carreteras, acampando por las noches, predicando por los pueblos, manteniendo viva la llama del 15-M.

Pensarán que están teniendo menos atención meditática de la que merecen. Por supuesto para los participantes directos quizá se trate de la experiencia de sus vidas: treinta días en camino en defensa de una causa, treinta días en la carretera en proyecto colectivo, es algo que no se olvida y que gusta ver reflejado en los medios. Hay que tener un poco de paciencia. Ahora están a mitad de camino. Según vayan acercándose a la capital, menudearán las informaciones, los artículos, reportajes, declaraciones. Seguro. Tanto más cuanto que llegarán en época de sequía informativa estival.

Claro que esa coincidencia disminuirá mucho el eco de la concentración en Madrid porque, cuando lleguen, el Parlamento estará de vacaciones. Aunque los indignados siempre pueden pedir que los reciba la Diputación Permanente o, incluso, solicitar de ésta que convoque un pleno extraordinario en agosto para fastidiar las vacaciones a los diputados. Además, una vez en la capital, también pueden escenificar un Parlamento espontáneo en la Carrera de San Jerónimo y constituirse en una atracción turística más de la capital. Los autobuses de visitas guiadas pueden incluirlo en su itinerario. Para el movimiento en sí esto es conveniente porque significa publicidad. Y ya hemos dicho que el 15-M es un movimiento público en todos los sentidos del término.

Pero es que la eficacia del 15-M no es solo la directa que se deriva de sus acciones concretas. Hay que añadir la indirecta que ese movimiento tiene en el funcionamiento de las instituciones y en la vida política en su conjunto. Esos cientos de peregrinos convergiendo sobre Madrid son como el lejano retumbar de un pueblo en marcha, si se me permite esta escapada lírica. Un sonido que se hace oír en los cónclaves políticos de todo tipo. ¿Alguien cree que Rubalcaba iba encabezar una reforma de la Ley electoral contra la que acaba de votar de no ser porque hay peregrinos del 15-M en marcha en toda España?

El caso es que el candidato del PSOE promete acometer la reforma electoral y como meta fija el sistema alemán, del que Palinuro se hace lenguas. Pero el sistema alemán en España requiere la reforma de la Constitución porque ésta establece que la circunscripción es la provincia, siendo así que aquel tiene otros dos tipos de circunsripciones, las uninominales, de carácter distrital y las plurinominales, que son los Länder o Estados federados. Y la reforma de la Constitución en España son palabras mayores.

Como sea que la del sistema electoral se ve como la clave para desbloquear el sistema político español (otra cosa es que lo sea de verdad), no hay duda de que es un punto en que puede darse una unidad de la izquierda. Y también parece razonable que, salvo que se doten de alguna forma de partido u órgano representativo, los indignados tendrán que dirigir su voto a los partidos que propugnen la reforma del sistema electoral porque ésta es una de las primeras reivindicaciones del 15-M.

(La imagen es un gráfico del blog Toma la plaza, bajo licencia de Creative Commons).

Etiquetas: , , , ,

PALINURO :: Crónicas de la revolución indignada (XVIII)

por Ramón Cotarelo.


Lo que piensa el pueblo.


Muy oportuno el último barómetro del CIS, correspondiente al mes de junio. Tiene mucha miga. Por cierto, hay que felicitar a la casa por tener la flexibilidad y sensibilidad precisas para preguntar por el 15-M que no es otra cosa que un movimiento puesto en marcha por un estado de opinión, al fin y al cabo el material con el que trabaja el CIS: la opinión. Podían haberlo omitido pretextando que es muy reciente, muy impreciso o que puede ser efímero. Pero no lo han hecho y han levantado acta de lo que la gente piensa de él, lo que es muy útil.

Algo más de la mitad de la población dice haber seguido el 15-M con mucho o bastante interés y un cuarto con poco interés. El otro cuarto no ha tenido ninguno. Entre los interesados el 70 por ciento tiene una impresión positiva del movimiento y sólo el 12 por ciento la tiene negativa. Esto coincide con lo que es perceptible en la calle: la gente simpatiza con el 15-M y, cuando se le ha pedido que muestre esa simpatía, lo ha hecho masivamente, como en la manifa del 19-J. Además, cerca del 40 por ciento cree que el movimiento perdurará y otro 20 por ciento piensa que desaparecerá pero volverá a surgir.

En definitiva, el 15-M tiene un grado alto de apoyo social, lo que significa que tendrá que acometer la tarea de su progresiva institucionalización. Ya sé que esto fastidia mucho a quienes confían en las virtudes de la espontaneidad y desconfían de toda forma de organización, especialmente de los partidos. Pero no se me ocurre de qué forma puede ser eficaz el 15-M si no es organizándose. (Por cierto, ya ha quedado claro que el 15-M se desvincula clara y oficialmente del partido MAC2012). Cabe pensar que pueda serlo sin organización, a base acción política asamblearia, por ejemplo. Pero, mientras las asambleas no estén provistas de poder legislativo, que no parece vaya a ser el caso, las decisiones habrá de tomarlas el Parlamento. Si éste toma en consideración las propuestas asamblearias de los indignados actuará como cuando toma en consideración otro tipo de propuestas de otros ámbitos y todos ellos lo harán como "grupos de presión". O se es partido o se es grupo de presión. A veces se es ambas cosas como suele suceder con la Iglesia.

Lo fundamental del 15-M, se dijo más arriba, es que es un estado de opinión. Y el examen del barómetro del CIS ilustra mucho acerca de qué caldo de cultivo ha tenido. La pregunta por el grado de satisfacción con el funcionamiento de la democracia en España es reveladora. Hay un 40 por ciento en la gama de los insatisfechos y un 32,8 en la de los satisfechos mientras que el resto, un 23,9 por ciento es ni fu ni fa. Es decir, en España hay una mayoría de desafectos a la democracia, lo cual explica la exigencia y el título de uno de los componentes del 15-M, Democracia Real Ya (DRY).

Muchos dicen que eso se nota en el hecho de que los políticos se hayan convertido en el tercer tema de preocupación de los ciudadanos, por detrás del paro y los problemas de índole económica, pero no estoy muy seguro, primero porque la magnitud es muy baja comparada con la del paro más los problemas de índole económica y segundo porque sospecho que ese índice de preocupación por los políticos y los partidos está habitualmente en ese orden. Por lo demás, puestos a examinar, cabría decir algo acerca de ese magro 0,7 por ciento que cosecha el terrorismo y ETA; algo bueno obviamente. ETA ya no es una preocupación para los españoles, como no lo es el estatuto de Cataluña, el terrorismo internacional, o el funcionamiento de los servicios públicos.

La desafección democrática tampoco se basa en la percepción de la corrupción que se queda en un mísero 2,2 por ciento de respuesta espontánea. Resulta claro, a mi entender, que esa desafección viene producida por la crisis económica y se agudizará si ésta se agrava. Por eso es tan importante que el movimiento político suscitado por la crisis sea, a su vez, profundamente democrático y no violento. La crítica a la democracia se hace en nombre de la misma democracia, no de alguna de sus alternativas, aunque a la derecha le faltó tiempo al comienzo para calificar de totalitario el movimiento y, en un alarde de imaginación, compararlo con Hitler, Mussolini y Franco.

Aquí se abre una observación que tiene su interés: el 15-M nace en un clima de desafección con la democracia pero, a su vez, su misma existencia contribuye a esa desafección, al darle forma teórica. Un discurso que sostiene que los medios de comunicación manipulan, los partidos son nidos de corruptos, los diputados no nos representan, el gobierno obedece a los mercados y los jueces no cumplen con su deber genera necesariamente desafección democrática. La cuestión ahora es arbitrar un mecanismo de reforma que acabe convirtiendo a los desafectos en afectos. Algunos indignados proponen abrir un proceso constituyente, lo que no está mal, pero no parece pueda conseguirse a base de asambleas de barrio, salvo que éstas paralicen el país. Pero entonces se tratará de una revolución. Y eso es otra cosa.

(La imagen es una foto de PictFactory, bajo licencia de Creative Commons).

Etiquetas: , , , ,

viernes, julio 08, 2011

FUENTE OVEJUNICA, un paseo por el infierno de la impunidad con sabor a Siglo de Oro.

Entrevistamos a Milethza Garza y a Sebastián Liera para que nos platiquen de Fuente Ovejunica, práctica escénica dedicada a Federico García Lorca en el 75 aniversario de su asesinato.



Son las ocho o las siete menos diez, depende de si estamos en la Casa Colón de Fomento a la Lectura de la Biblioteca Básica de Yucatán, o en el Centro Cultural Obrero “Ricardo López Méndez” de la ciudad de Mérida. El evento al que asistimos es el mismo... o más menos; las experiencias que nos deparan uno u otro espacio no lo serán. Primera llamada, portando una playera con la leyenda “Menos Balas, Más Teatro” que adoptaran la Compañía Teatral del Norte y su director Sergio Galindo de cara a una “guerra” que ha costado cerca de 50 mil vidas en lo que va de las dos últimas administraciones federales, Sebastián Liera, dramaturgo de la puesta en escena o, para decirlo acorde con el espectáculo,
novoautor de la comedia, da la bienvenida al público, agradece a las instituciones que brindan su apoyo para la realización de la breve temporada que tendrá su proyecto teatral más reciente y llama nuestra atención sobre el hecho de que lo que estamos por presenciar es resultado de la segunda práctica escénica del proceso de formación que los estudiantes de la Licenciatura en Teatro de la Escuela Superior de Artes de Yucatán (ESAY) están obligados a cursar. Cinco minutos más tarde vendrán, una detrás de otra, con iguales minutos de distancia entre sí, la segunda y la tercera llamadas; el paseo novoaurisecular de la mano de Federico García Lorca que estas muchachas y estos muchachos han trazado con la palabra de distintos poetas del Renacimiento y el Barroco en lengua española, está por comenzar.

¿Qué pueden tener en común el Siglo de Oro español, Federico García Lorca y el teatro como “trinchera” para hacer frente a la emergencia nacional por la que, a decir del también poeta Javier Sicilia, atraviesa México al final de la primera década del Siglo 21? La respuesta se antoja imposible hasta que nos vamos enterando por el programa de mano que en 1933, como parte de su trabajo para con las Misiones Pedagógicas emprendidas por el gobierno azañista de la Segunda República española, García Lorca escribió una adaptación de la que quizás sea la obra más famosa de Lope de Vega:
Fuenteovejuna, para ser representada por La Barraca, la compañía de teatro universitario que junto con Eduardo Ugarte el autor de Mariana Pineda encabezara para llevar por los pueblos de la España de principios del Siglo 20, lacerada entre otros flagelos por el analfabetismo, lo mejor de su teatro clásico. Sebastián no sabe bien a bien cómo explicarlo, no encuentra un razonamiento cartesiano para conseguirlo; afirma, sin embargo, que trabajando en la dramaturgia de la puesta en escena de Fuente Ovejunica, Federico irrumpió de lleno para retomar el grito de libertad y dignidad que hace casi ocho décadas trazó con la pluma de Lope; grito que el franquismo quiso apagar, sin lograrlo, asesinándolo hace 75 años.

Así lo recuerda también Milethza Garza, una de las estudiantes-actrices del proyecto que ha aceptado entrarle a la propuesta pedagógica de jugar e imaginarse que es una cómica de la legua del Siglo XVII: María de los Ángeles Castillo,
La Marigela, originaria de Sevilla que (siempre en la imaginaria creación de ella) emigró a la Nueva España hacia 1607: “en realidad, al principio de nuestra asimilación del texto y de la posible dramaturgia se habló más de la celebración del aniversario de Lope de Vega; fue hasta que recibimos el texto final que nos enteramos de que Federico entraba a la jugada y que sería el puente en lo temporal y en lo espacial.”

“De algún modo –interviene Sebastián, responsable de impartir las asignaturas de Actuación: Teatro Clásico y Práctica Escénica: Siglo de Oro en español de la Licenciatura en Teatro de la ESAY–, es como si Federico refrendara que el arte y la cultura de la mano de la educación son el mejor camino para reconstruir el tejido social de una nación, ora deshilado por la violencia estructural de un modelo de producción como el capitalismo que tenía sin instrucción básica a más de la mitad de la población infantil de la España de su tiempo, ora desgarrado por la violencia abierta y descarada, descarnada, de ése mismo modelo criminal en su fase imperialista y sus muchos rostros, el narcotráfico entre ellos.”

La Otra Chilanga (LOCh): Pero, siendo honestos, el narcotráfico ha existido en todos los tiempos, ¿no?

Sebastián Liera (SL): El tráfico de estupefacientes y sustancias que hoy llamamos tóxicas, sí; pero el narcotráfico como un entramado cuya columna vertebral es la oferta y la demanda de una mercancía que ha llegado a costar el plusvalor de vida que hoy tiene, en principio gracias a las políticas conservadoras en materia de salud, a cual más estúpidas e hipócritas, de gobiernos como el estadounidense, es un fenómeno propio del modelo de producción capitalista.

LOCh: Ése diagnóstico, ¿no es demasiado reduccionista?

SL: Si me quedara sólo con esa parte del diagnóstico lo sería, porque está claro que el fenómeno del narcotráfico es harto complejo; pero si no se ve que esta parte es sustancial al fenómeno mismo y lo significa, no se puede entender la complicidad de administraciones gerenciales en los gobiernos lacayos al estadounidense ni la simbiótica convivencia que éste tiene con las mafias de diverso cuño dentro y fuera de su territorio-nación, raíz de la impunidad con la que los cárteles de la droga han actuado por lo menos durante los últimos cuarenta años.

LOCh: ¿Cómo haces para empatar todo este entramado con el universo de las asignaturas que impartes en la ESAY; en particular con una materia como el Siglo de Oro en español? ¿No es forzar demasiado?

Los poetas del Siglo de Oro español, nuestros contemporáneos.

SL: Digamos que los caminos son diversos y en su diversidad y complejidad encuentran una manera que podríamos llamar “natural” para entrecruzarse, una manera rizomática. La poesía dramática y lírica de los siglos de oro, en particular la barroca, es en esencia así: un gran rizoma de imágenes, respiraciones, símbolos y significados entreverados por la urdimbre propia de la palabra. Su teatro, por otra parte, dado su carácter litúrgico está también en estrecha relación con las pasiones y vicios de los hombres y las mujeres de su tiempo no sólo de manera lineal e individualista, que es la manera del ideal perfeccionista del progreso y, por ende, de la modernidad, sino, sobre todo, elíptica, rebuscada… y colectiva. De modo que lanzar la mirada a los siglos de oro desde aquestos siglos más cercanos y nuestros nos obliga a cierta fidelidad, más que con una forma de la que tenemos noticias por retazos, con una exigencia que continúa vigente y que hace a los poetas del Renacimiento y el Barroco en lengua española nuestros contemporáneos: hablar de las mujeres y los hombres de nuestro tiempo, de sus sueños y grandezas, de sus tragedias y miserias.

LOCh: Todo eso, digiriéndolo un poco más, puede tener sentido; de hecho suena a los postulados de la Generación del 27; pero, de allí a abordar el tema de un tejido social desgarrado por el narcotráfico con la trama de un pueblo que se hace justicia por su propia mano sigue estando muy forzado, ¿no crees?

SL: Pues, honestamente, no lo sé; pero nosotros no estamos hablando de narcotráfico. Estamos hablando de un sistema que se alimenta de la injusticia, de la impunidad, del abuso de poder, de la corrupción que como dijera Felipe González aceita la maquinaria del poder; eso, en parte, es Fuenteovejuna. Hablar de narcotráfico, sólo de narcotráfico, es asumir como propia la nada ingenua cortedad en las miras de la clase política al servicio del capitalismo; creo que Gramsci a eso le llamaba hegemonía, ¿no? El problema, la nuez del problema, quiero decir, no está en el narcotráfico; está en un modelo de producción cuyos sistemas políticos están perfectamente aceitados para que el narcotráfico y la tragedia asociada a éste sigan siendo la principal nota de nuestros noticieros, revistas y periódicos.

A mí no me interesa hablar de narcotráfico… no sólo de narcotráfico; para mí el narcotráfico es meramente anecdótico; me interesa hablar de aquello que sirve de caldo de cultivo para que un mercado criminal sustentado en políticas que, insisto, son estúpidas e hipócritas sea posible: las más de 40 mil personas asesinadas en lo que va del sexenio calderonista, casi 50 mil si sumamos las de la administración foxista, y a saber cuántas más si contamos las que perdieron la vida en los sexenios de López Portillo, De la Madrid, Salinas de Gortari y Zedillo no murieron por el narcotráfico; murieron, unos, porque la miseria los orilló a volverse carne de cañón de los cárteles de la droga o de las fuerzas policiales y armadas o de ambos; otros, porque un funcionario de seguridad nacional o pública, un gobernador o un empresario asociados con el crimen organizado les ha ordenado ser los peones de una guerra civil por la repartición de territorios y las rutas comerciales de aquello, cosas o personas, que trafiquen; otros, porque su pluma resultó incómoda por indiscreta y pretendió lanzar luz sobre los verdaderos “señores del narco” que, como dijera Anabel Hernández, están en el poder; otros, porque la estatura moral de sus actos no les ha permitido quedarse de brazos cruzados y se dieron a la tarea de intentar proteger los derechos más elementales de los más vulnerables, y otros, porque estuvieron en el lugar y el momento aquellos en que también la Muerte daba su rondín cotidiano.

Lo hemos dicho de mil y una formas: la estrategia de Calderón, que en realidad no es suya, sino un dictado de las doctrinas intervencionistas estadounidenses, está equivocada si y sólo si lo que quiere es restituir el tejido social que el modelo de producción capitalista ha roto; pero si, como creemos algunos, ¿no quiere hacerlo?: el narcotráfico no es la causa de que el tejido social esté deshilachado, es uno de muchos de los efectos. Fuente Ovejunica, nuestra versión de la Fuenteovejuna de Lope, quiere lanzar la mirada hacia algunos de los “aceites” propios del sistema: el abuso de poder y la impunidad, antes que a los efectos que resultan de ellos.

LOCh: Bien, concedamos que con ello se explica la elección por Fuenteovejuna; pero…

Milethza Garza (MG): Bueno, no sólo se explica por ello; en el centro de la elección está la pregunta: “¿qué queremos decir?” y, realmente desde hace un tiempo, a través de las materias de Historia de las Ideas y de la propia materia de Actuación, gracias a los maestros que nos han acompañado a lo largo de nuestro proceso compartiéndonos su visión, porque estamos en la búsqueda de hacer un teatro de calidad que aporte algo a la sociedad practicándolo como el instrumento que coloca “algo” bajo la lupa y pueda ser punto de reflexión, tal y como sucedía desde sus inicios, ésa es la pregunta que ronda nuestras cabezas. En lo particular, al comenzar a buscar un texto dramático para representar me sentía atraída por los grandes textos de sor Juana, de Juan Ruíz [de Alarcón] y de Lope [de Vega]; pero, aún entre algunos de ellos, no terminaba por decidirme: si montamos la Dama boba, me preguntaba, ¿qué podemos aportar a la sociedad con el discurso que tiene? Y, ¿si montamos La verdad sospechosa? A parte del engaño y lo pretencioso que puede ser el humano, ¿qué más? Fue hasta después, tras reflexionar el contexto en el cual la sociedad yucateca se desenvuelve (entonces recién habían pasado los comicios por la alcaldía y pudimos tener casos frescos y vergonzosos de abuso de poder) o, aún más, el contexto de la sociedad del país entero, con los gobiernos corruptos tan asquerosos que nos caracterizan ante el mundo y que me avergüenzan; fue hasta entonces, decía, que encontramos la obra que podía servirnos como vía para poder decir algo acerca de tantos abusos a la propia sociedad de nuestra ciudad que intenta dormir y mantener las cosas sucias bajo el agua o como algo normal; como algo que viene siendo y será por siempre, por la sangre pasiva que caracteriza a esta cultura que no quiere despertar, que prefiere aguantar a cambiar el curso de su vida “normal”… esa obra fue Fuenteovejuna.

Federico nos visita cada noche con su mono azul.

LOCh: Y, ¿por qué Federico? ¿Dirías que lo que querían decir originalmente con Fuenteovejuna, lo siguen diciendo con la participación de García Lorca?

MG: Sí, creo que se ha podido redondear más el discurso ahora, con la entrada de Federico García Lorca a la dramaturgia resultante.

LOCh: ¿Sebastián?

SL: Estoy de acuerdo con Mile; la llegada de Federico nos ha ayudado a redondear el discurso inicial. Pienso, por ejemplo, en cómo debió haber sido la adaptación de Fuenteovejuna por parte del mismo Federico; quizás lo hago de manera idealizada, pero supongo que colaborando con la Segunda República hizo algo con lo monárquico que hay en Lope y que queda de manifiesto en ésta su obra más famosa cuando, a la par de una trama donde el Comendador es mostrado como un señor que detentando el poder abusa de su ejercicio violando mujeres y despojando de su patrimonio a los labradores con ostentación de su crueldad, presenta a los muy imperialistas Reyes Católicos como piadosos… no olvidemos que Fernán Gómez de Guzmán pertenece a una Orden distinta, y enemiga, a la de Isabel y Fernando: Fuenteovejuna no sólo cuenta la historia de un pueblo que se hace justicia por su propia mano; también quiere justificar la consolidación del Imperio español por la vía de desvelar el feudal abuso del poder que exhiben los enemigos de los Reyes Católicos, igual o más de tiranos.

LOCh: ¿Crees que Federico pudo haber cambiado el final de Lope?

SL: No creo que hubiera bastado con cambiar el final, la obra tiene varios cuadros en los que la pugna entre la Orden de Calatrava y la de Santiago está en el centro del drama; así comienza, incluso. Lo que creo es que a lo mejor dio más énfasis a lo republicano: un pueblo que no sólo se hace justicia por su propia mano sino que decide los caminos por los que habrá de trazar un destino más digno para sí, que a lo monárquico. Y, bueno, guardando las distancias y las proporciones, nosotros estamos haciendo lo mismo.

LOCh: ¿No se te antoja abordar la lucha por el poder que pone en la mesa Lope?

SL: ¡Por supuesto! Imagina nada más que, en principio, en lugar de órdenes eclesiales fueran cárteles de la droga. Isabel y Fernando podrían dejar su sitio, no sé, a Elba Esther [Gordillo] y [Manlio Fabio] Beltrones, quienes se habrían aliado, si es que no lo están ya, para llevar al PRI a la Presidencia en 2012; Rodrigo pueden serlo, aunque se pierda el rasgo de juventud y según para donde se quiera apuntar la artillería teatral, [Felipe] Calderón o [Marcelo] Ebrard. Si fuera Felipe, el Comendador puede ser Comendadora: su hermana Luisa María, Cocoa, o, mejor aún, Mario López Valdez, Malova; si fuera Marcelo, podrían serlo Juan Sabines o Leonel Godoy. Los cárteles en pugna serían entonces, por el lado priísta, los Zetas y, por los lados panista y perredista, el de Sinaloa o La Familia Michoacana o el del Golfo. Fuente Ovejuna podría ubicarse geográficamente en Chiapas, Sinaloa o Michoacán… Cherán, por ejemplo.

LOCh: O los Municipios Autónomos en Rebeldía Zapatistas.

SL:
O los MAREZ, claro; aunque, para linchar a Leonel o a Luisa María me imagino más a los compas de Cherán que a los de las Juntas de Buen Gobierno zapatistas… El caso es que al final de cuentas bastará con que Beltrones y la Gordillo hagan acto de presencia, perdonen los excesos de brutalidad ciudadana que hubieran llevado a los compas a linchar a Cocoa o a Godoy, y, colorín colorado, el dinosaurio ha regresado.

LOCh: Pues, ahí está el argumento para un buen chou de teatro-cabaret, ¿no?

SL: No lo sé… puede ser.

LOCh: Regresemos a Lorca, ¿cómo es que entra en el juego de la puesta en escena?

SL: El maestro José Ramón Enríquez, quien es una de mis influencias más determinantes en lo que al teatro de los Siglos de Oro toca, dice en Guerrero en mi estudio a través de Alonso: “Me llegan los fantasmas igual que ustedes, como quieren. Yo debo obsequiarles un trago de aguardiente y un trozo de pan blanco.”

LOCh: ¿Estás diciendo que Federico simplemente llegó?

SL: Nos visitó, sí; quizás se quedó con algo en el tintero cuando estaba haciendo su adaptación en 1933… de hecho, nos hizo una revelación: su Luna en Bodas de sangre es una especie de Laurencia resonándole en la entraña; a su “Dejadme entrar, que bien puedo/ en consejo de los hombres;” de Laurencia, la Luna podría acompañarla en coro con su “dejadme entrar, ¡ay, dejadme!”

LOCh: Entonces, ¿les visitó?

SL: Nos visita. Cada noche, entra de la mano de Karla Franco con su mono azul de La Barraca y comienza a pergeñar en su libreta de apuntes los retazos de Fuenteovejuna que ha escogido para nosotros; poco a poco, conforme él va escribiendo o dibujando sus monitos que le conocemos u otros nuevos, a él lo visitan a su vez otros personajes: las y los cómicos de la legua que ensayarán, justamente, Fuenteovejuna.

La genealogía que heredamos, piezas de rompecabezas.

LOCh: Pero, no nada más ensayarán Fuenteovejuna.

SL: No, ellos tienen un plan algo distinto al de Federico, igual que Federico lo tiene respecto de nosotros, y aprovecharán el ensayo para repasar la estructura que Lope mismo volviera canónica para el Corral de Comedias, de una loa, tres jornadas, dos entremeses intermedios y un final de fiesta o mojiganga.

LOCh: Milethza, a nosotros, y por nosotros me refiero a La Otra Chilanga, nos parece muy raro que una escuela de actuación tenga entre sus materias centrales una sobre Siglo de Oro español. Creemos que puede ser una asignatura mucho más teórica que práctica y no terminamos por entender cuáles pueden ser las directrices metodológicas que una materia así pueda tener para ustedes que piensan volverse actores y actrices y no investigadores ni historiadores. ¿Qué les aporta metodológicamente para su formación actoral el Siglo de Oro español?

MG: En realidad, nuestra escuela no sólo se enfoca en la actuación; el programa que seguimos nos aporta gran bagaje de conocimientos, sea para el trabajo práctico del actor, sea para el trabajo teórico en cuanto a análisis de textos dramáticos. También, una gran parte del programa incluye materias prácticas para la producción y dirección de proyectos, y hay una gran parte del programa dedicada a materias de historia del teatro… esto, más que nada, es para que los egresados de la carrera podamos ser capaces de crear una propia poética y un criterio amplio que también pueda ser crítico. Es por eso que el teatro del Siglo de Oro entra como pieza de rompecabezas a completar la estructura, ya que juega un papel súper importante en la genealogía de la que somos herederos.

LOCh: Y, ¿qué creen ustedes que puede aportar el Siglo de Oro español para su público, o públicos, del Siglo 21? ¿Por qué el espectador del Siglo 21 iría a ver una puesta en escena del Siglo XVII y no un montaje que le sea contemporáneo?

MG: Mucho del público que existe en la ciudad [de Mérida] agradece un montaje teatral que cuente una historia de manera redonda y tradicional, pues es una sociedad muy acostumbrada a ello. Es apenas hace poco tiempo que se comienza a acostumbrar al tipo de teatro contemporáneo, de vanguardia, que tiene mucho acercamiento al performance… el teatro de época les atrae por todo el aparato de producción que conlleva… pero, aprovechando estos puntos, lo que he aprendido a lo largo de la carrera es que se puede resignificar el discurso para hacerlo actual; eso es lo que hacemos con nuestro montaje de Fuente Ovejunica.

LOCh: Si no tuvieras que montar algo de Siglo de Oro por estar estudiando actuación, ¿te interesaría de todos modos que te invitaran a la puesta en escena de un texto del Siglo de Oro español?

MG: Sí. En particular, algo que me ha llamado la atención desde que en la preparatoria tuve acercamiento a los textos de Lope de Vega y de sor Juana, es el teatro en verso; para mí es un reto, algo que nunca creí poder dominar y ahora que ya lo pude experimentar veo que así como es difícil, también es algo muy gratificante y enriquecedor.

LOCh: Tenemos entendido que hay otros textos en juego dentro de su montaje. Sebastián nos explicaba cuando lo entrevistamos por el estreno de Los sueños, ¿sueños son?, el proyecto anterior de la misma asignatura, que lo que pretende es enfrentar tanto al actor como al espectador ante el formato que sabemos tenían los espectáculos áureos, sobre todo los del Barroco español, en aras de lo que él llama una exploración genealógica. ¿Cómo han experimentado ustedes ese “enfrentamiento”? ¿Cómo crees que sea la experiencia de su público ante un espectáculo que se conforma, como acaba de decir, de una loa, tres jornadas, dos entremeses y un final de fiesta?

MG: Desde el principio me asustaba mucho la idea de montar una obra que fuera demasiado larga, ya que por toda la experiencia que he tenido a lo largo de mi vida, tanto actoral como de espectadora, sé que el público no soporta más de dos horas en su butaca. Si lo que pretendemos es que el público que asista a vernos esté conectado durante toda la representación con lo que se está diciendo, aparte de que por ser teatro en verso, mucho de lo mismo puede no entenderse, si ya se cansó y desea que termine no lo lograremos. Por ello siempre traté de que Sebastián, como nuestro guía, estuviera enterado de mi punto de vista para construir en algo concreto; como él siempre me dijo que este punto de la duración del evento era algo a considerarse y que por lo tanto habría que hacerse una gran edición a todas las obras para poder ajustarnos a un espectáculo de dos horas máximo, mi preocupación disminuyó. Entiendo que en lo colectivo nuestra tarea de recreación del ambiente del Corral de Comedias sería también limitada, ya que en el siglo XVII el público estaba acostumbrado a que la jornada teatral durara hasta cinco horas; pero no olvidemos que se llegaba a un ambiente de feria o de celebración que no permitía aburrirse, ambiente que en la actualidad es un tanto difícil de recrear.

En la fragua de la palabra, un postrecito.

LOCh: ¿Milethza fue entonces la actriz que no te dejó convertirte en el Luis de Tavira de Mérida, Sebastián?

SL: Bueno, no es que aspire a convertirme en el Luis de Tavira de Mérida; somos muy dados a los reduccionismos así que ni siquiera sé qué deberíamos entender por eso de ser “el Luis de Tavira de Mérida”, el maestro Tavira es tantas cosas y se dice que es otras tantas que darle vueltas al tema es materia de una especie de Ventaneando teatral…

LOCh: Órale, pues, tú no quieres entrarle a lo de ser o no el Luis de Tavira de Mérida; pero ya me dijiste la Paty Chapoy de La Otra Chilanga.

SL: A lo que yo aspiro y suspiro es a irme haciendo de una poética que tenga lugar en los espacios, digamos, áulicos: una pedagogía, si quieres personal, de los procesos de creación del actor, del poeta dramático, del director de la escena o del ente que sea su sucesor en el Siglo 21 si, como sostienen Rubén Ortiz y Rodolfo Obregón, la puesta en escena brechtiana perdiera vigencia; una poética que tenga, también, su lugar en lo escénico, tangible e intangible: las dramaturgias del poeta, de la puesta en escena y del actor; las exploraciones en el terreno de las tecnológicas que se puedan poner en juego para beneficio de la escena…

LOCh: ¿La función pública?

SL: Me considero un promotor, un animador sociocultural; creo que el modelo de producción capitalista y el sistema político que le acompaña en México no pueden hacer compatible los oficios de la promoción y la animación socioculturales, de clara inclinación política por decir lo menos contestataria, y la parasitaria labor del funcionario público mexicano: en este país, el funcionario público es un burócrata con más o menos poder que participa del juego de la clase política, un juego que como todos sabemos es un cochinero.

Lo importante aquí es preguntarnos por qué el público teatral no está educado para atestiguar la experiencia de un montaje que dure tres, cuatro, cinco o seis horas de representación si éstas son las justas para decir lo que se quiere decir desde la escena del modo en que se le quiere decir, o, peor aún, por qué el actor, el dramaturgo último de la escena, no tiene la condición para participar de un proyecto con tales exigencias.

Si como público nos cansamos ante funciones tan largas, no necesariamente es porque la puesta en escena sea un mazazo al occipital… que, a veces, desafortunadamente sí lo llega a ser… sino porque el modo de vida consumista en el que sobrevivimos nos ha malacostumbrado a la sucesión vertiginosa e instantánea de imágenes, sabores y sensaciones de tal modo que queremos que nos sirvan un Brecht o un Chejov como si se tratara de una hamburguesa y unas papas fritas.

Pero si el actor también se cansa, ¿a qué se debe? ¿Cuál tipo de actor, el actor que se forma dónde, no aguanta una práctica escénica de tales exigencias? ¿El que se subió al escenario creyendo que sólo bastaba memorizar una retahíla de palabras y repetirlas en bastardilla? ¿El que ingresó a una escuela de teatro imaginando que se inscribía a cualesquiera de los centros de formación de cuadros de la decepcionante televisión nacional? ¿El que busca ser un mercenario de las tablas antes que un hombre o mujer de teatro?

LOCh: ¿Te quedaste con ganas de montar Fuenteovejuna completa, como eje de las cuatro obras breves?

SL: Me quedé con las ganas, pero a priori; Mile tiene razón, yo no podía, no puedo, siquiera hacer una propuesta así; no hay condiciones para ello: necesitaríamos un laboratorio de dos o tres años que, en primer lugar, formara al actor en la fragua de la palabra, del verso…

LOCh: ¡Ya!, lo que tú quieres es ser el José Luis Ibañez de Mérida.

SL: ¡Dale!

LOCh: Es broma, mi querido Sebastián; es broma.

SL: Lo sé, lo sé… Ésa formación en la fragua de la palabra, retomo la idea, tendrá que ir de la mano del laboratorio de la puesta en escena o de la práctica escénica… Yo estoy convencido que el resultado de un trabajo así de arduo produciría un espectáculo, un montaje, que sería delicioso para el público.

LOCh: ¿Alta repostería teatral?

SL: Más bien de una cocina de grandes dimensiones; la puesta en escena áurea, más que un postrecito o un pancito hojaldrado, es una gran bacanal.

LOCh: ¿Fuente Ovejunica sería, por ahora, sólo un postrecito?

SL: Sí; uno que apunta a lo que podría ser, pero que en efeto aún no lo es.

¿Una sor Juana queer?

LOCh: En el programa de mano se lee: “paseo novoaurisecular con sabor a donaire, introito joserramoniano, festejo queer sorjuanino, famosa tragedia a lo Lope, entremeses benaventino y cervantino y égloga de la Encina”; ¿qué clase de capirotada preparaste esta vez?

SL: Bueno, lo de un paseo novoaurisecular, sigue respondiendo, como en el proyecto anterior, a la idea de que el espectador del Siglo 21 haga un viaje a los Siglos de Oro en español de la mano de algún personaje, digamos, emblemático.

LOCh: Como Federico.

SL: Así es. El introito joserramoniano quiere traer a colación la expresión acuñada por [Bartolomé] Torres Naharro para sus propias obras breves; pero, 400 años después, se teje con la palabra del maestro José Ramón Enríquez, quien para su adaptación de Rinconete y Cortadillo de Cervantes escribió un texto de presentación que nos cayó como anillo al dedo para abrir Fuente Ovejunica.

LOCh: ¿El festejo queer sorjuanino?

SL: Se trata del festejo de Los empeños de una casa, de sor Juana, que como recordarás tiene por personajes cuatro alegorías, Fortuna (Lolito Bamaceda), Mérito (Darío Cervantes), Acaso (Munir Bates) y Diligencia (Jair Zapata), convocadas por la Música “para celebrar, cual es/ de las dichas la mayor,”

LOCh: Pero, ¿por qué queer?

SL: Lo queer, como lo estamos entendiendo, le da una vuelta de tuerca a la noción de género en la perspectiva de ídem; para lo queer, conceptos como homosexual, lesbiana, bisexual, travesti, transexual, transgénero o intersexual, con todo y la diversidad que concitan, no alcanzan, ni alcanzarán, para dar cuenta de ésa misma diversidad: llegará un momento en que la secuencia de siglas que ahora ya es LGBTTTI será ridícula, si es que no lo es ya, pues, en el afán de incluir todas las especificidades para no ser discriminatorios y mantenerse políticamente correctos lo que terminan haciendo es un no-lugar en el que cabemos todos los demás. Me explico: decir heterosexual como distinto a homosexual, lesbiana, bisexual, travesti, transexual, transgénero o intersexual es en sí mismo homogeneizador…

LOCh: O, por el contrario, una manera clara de marcar distancia entre un pensamiento heterocentrado que, como dice Beatriz Preciado, asegura el vínculo estructural entre la producción de la identidad de género y la producción de ciertos órganos como órganos sexuales y reproductores, y otro de “desterritorialización” del cuerpo que supone una resistencia ante lo que se considera “normal”.

SL: Bueno, sí; el discurso centrado en lo hetero lleva consigo un discurso biopolítico que hace como si la “normalidad” heterosexual fuera una identidad más entre la mar de multitudes de identidades y no la identidad dominante, con privilegios, que es. A lo que yo me refiero, y seguramente lo haga mal, cometiendo errores conceptuales porque no soy un especialista en el tema, es que me parece que la especificidad termina abriendo la puerta a una nueva discriminación, porque no se reconoce que no todos los bugas somos iguales entre nosotros, como tampoco lo son los gays o las lesbianas entre sí, ni los bisexuales son micha y micha “hombre” y “mujer”, ni la intersexualidad es biológicamente de una manera. La diversidad es mucho más compleja que una lista de especificidades que tarde o temprano será discriminatoria; en cambio, en lo queer cabemos todos.

LOCh: Ora sí sonaste más liberal que Foucault.

SL: Quiero decir, los “todos” que no respondemos al canon que alguien, desde algún sitial de poder social, político, económico o cultural, deseé imponernos como identidad de género y sexual. Lo queer, al menos como lo entiendo, es por definición lo “anómalo”, lo “raro”, lo “bizarre”. El género, en cuanto a lo identitario, no a lo gramático, es una construcción social que resulta de muchos elementos en juego; según el discurso hegemónico de una moral determinada por lo religioso, por una cultura conservadora, hay un rango o patrón que es lo “normal”. Sin embargo, existimos gente que no cabemos ni en ésa “normalidad” ni en las diversidades que buscan su reivindicación desde la confrontación o negación de dicha “normalidad”; gente que somos diferentes en nuestras diferencias y que, además, nos rehusamos a ser clasificados en un catálogo de especificidades; gente que somos queer.

LOCh: Me parece, Sebastián, que andas algo errado en tu definición de lo queer y, más todavía, en la idea que tienes de ti mismo cuando afirmas que tú eres queer; pero, como dices tú: no lo sé. Dicho así, pareces concebir las multitudes queer como algo opuesto a las estrategias identitarias.

SL: Como lo estamos entendiendo, se trata del reconocimiento de lo Otro, lo diverso, lo diferente, dentro de lo Otro mismo. Dijera el Comandante Brus Li, del EZLN: “Todos somos iguales porque somos diferentes”; ésa es, quizás, nuestra única igualdad: yo soy diferente a todas, a todos, y todas y todos los demás también lo son.

LOCh: Bueno, el debate de lo queer se presta para mucho más que el tema de esta entrevista; vamos, pues, a cerrar el punto para nos desviarnos. Sólo explícanos ¿por qué dices que su versión del festejo de Los empeños de una casa es queer?

SL: Porque, creo… bueno, creía, ahora ya no estoy tan seguro… responde a dicha estética: la Música, por ejemplo, pudiendo ser indistintamente un hombre o una mujer, genéricamente hablando es un personaje femenino. Así, pues, lo primero que decidimos fue que lo encarnara una actriz: Katenka Ángeles; pero, lo que se le pidió a ella fue que trabajar hacia la “construcción” de un personaje masculino, uno que además existió realmente: Juan Galindo de la Vega, Cotita de la Encarnación, un mulato travesti a quien la Inquisición ordenó atormentar y quemar vivo por ser homosexual, el 6 de noviembre de 1658.

LOCh: ¿Una actriz que encarna a un hombre que se traviste de mujer?

SL: Sí; las cuatro alegorías, en cambio, están representadas por hombres travestís de alguna forma cercana a lo drag queen.

LOCh: ¿Cómo ha sido la respuesta del público a dicha propuesta?

SL: Diversa, como la propuesta misma quiere serlo: desde quienes nos invitaron a presentarnos y al saber de qué se trataba cancelaron la invitación, hasta quienes nos invitaron justo para reivindicar lo diverso de la diversidad sexual y de género.

LOCh: En las otras obras, ¿tienes exploraciones similares?

SL: Bueno, en la Égloga que se representa la mesma noche de Atruejo, de Juan de la Encina, la representación es un reflejo del festejo, pues, los cuatro personajes masculinos están interpretados por actrices: la misma Milethza, Ángeles Pech, Elidé Uc y Lizeth Aguilar; en los entremeses fue donde nos pusimos más tradicionales, con actores y actrices encarnando a personajes masculinos y femeninos, respectivamente…

MG: A excepción de Ángeles en La guarda cuidadosa.

SL: ¡Ah!, sí; es verdad. Ángeles encarna al sacristán Grajales; pero eso respondió a que la repartición de personajes masculinos se agotó entre los hombres y aún quedaba Grajales por resolver.

LOCh: No fue una decisión estilística, entonces.

SL: En el teatro todas las decisiones lo son; pero, digamos que no es una decisión que responda a las mismas intenciones estilísticas que acercan al festejo sorjuanino o la égloga de la Encina a lo queer.

Fuente Ovejunica y las fuenteovejunas del Siglo 21.

LOCh: Y, ¿Fuenteovejuna?

SL: Estilísticamente es un salto mortal hacia atrás en el que no siempre sabemos cómo vamos a caer. Para empezar, de los casi 3 mil versos que tiene la obra original de Lope, sólo estamos poniendo en escena unos 350…

LOCh: ¡La décima parte!

SL: Literalmente, la diezmamos; sí.

LOCh: ¿Por qué conserva el nombre, entonces?

SL: No lo conserva. Para muchos estudiosos, Fuenteovejuna es o una pieza didáctica (que en su época ello correspondía a los autos sacramentales) o una tragedia cuyo personaje era el pueblo mismo de Fuente Ovejuna; un personaje colectivo cuyo error trágico es el linchamiento del Comendador. Pero si Fuenteovejuna se permuta en un ensayo de cómicos de la legua o de Corral constantemente interrumpido por los yerros de esos mismos cómicos, en su mayoría graciosas y graciosos, lo que tenemos es un espectáculo aún por definir en cuanto a teoría de géneros… podría ser una tragicomedia, no lo sé… pero tamizado por el donaire de esas y esos graciosos: una Fuente Ovejunica.

LOCh: ¿Algo así como una Fuenteovejuna edulcorada?

SL: Una Fuenteovejuna que en sí misma sirva de hilo conductor entre las cuatro obras breves; pero que, fiel a la carga social que la hace parecer una obra didáctica, a través de la comedia se abre semióticamente para dar cabida a las fuenteovejunas que nos rodean en el Siglo 21.

LOCh: ¿Por ejemplo?

SL: El feminicidio, la injusticia contra el indígena, la homofobia, el abuso de poder, la violación a derechos humanos y garantías individuales, la inseguridad, la impunidad.

LOCh: Fuenteovejuna, perdón que insista, es una obra cuya fama trasciende, entre otras cosas, porque tiene por tema la organización de todo un pueblo que después de haber sido sometido y humillado decide hacerse justicia por su propia mano. No obstante, la obra colinda entre lo que pareciera ser una apología de la misma violencia que denuncia, al instigar el linchamiento del personaje que los ha tiranizado, y la legitimación del mismo orden que ha hecho posible la existencia de dicho personaje: la monarquía. Ya decíamos unas líneas arriba que sería interesante saber cómo resolvió el muy pacífico y republicano García Lorca la disyuntiva entre el linchamiento y la preeminencia del poder monárquico en su adaptación; pero, a reserva de ello, ¿cuál es la resolución de ustedes?

MG: En este final del que habla Sebastián se logra ver de nuevo el abuso de poder de las autoridades con la tortura al pueblo para buscar la verdad, como en la obra original. Lo que se edita es la parte en la que se rinde pleitesía a los Reyes Católicos; sólo se queda la parte en la que el Juez rinde cuentas ante ellos, al tiempo en el que se van mencionando casos verdaderos de la actualidad de Yucatán de abusos de poder, de violencia e intolerancia, etcétera, dejando un final abierto a la reflexión tras los versos: “o los has de perdonar,/ o matar la villa toda.”…

SL: Así, perdón que interrumpa, el parte de la tortura no se le rinde a un monarca, como es de esperarse que hiciera Lope; sino al público. ¿Quién es el público?, la sociedad civil, el pueblo del que habla el artículo 39 de nuestra Carta Magna para decir que de él emana y en él reside el poder de la República. Sin embargo, ése “pueblo”, ésa “sociedad civil”, el público, no hace nada; se queda de brazos cruzados ante la interminable sucesión de casos que deberían indignarle. De esta manera, la escena casi final es una fotografía o, más todavía, una pequeña muestra de laboratorio de cómo estamos reaccionando como sociedad ante las chingaderas de la bola de cabronas y cabrones que nos malgobiernan: sentaditos en nuestras sillas, inmóviles, inmutables, quizás conmovidos o encabronados, pero sin hacer nada para que eso cambie.

LOCh: ¿La han visto activistas contra la violencia de género, compas de La Otra Campaña, defensores del derecho a la diversidad sexual y otros derechos humanos, banda del Movimiento por la Paz con Justicia y Dignidad?

SL: No. Dejamos algunas invitaciones “prendidas” de los “muros” en sus páginas de Facebook y hemos insistido en la difusión vía Twitter, además del empleo de los métodos tradicionales: entrevistas en la prensa escrita y electrónica, carteles, perifoneo, mantas publicitarias y la invitación de boca en boca; pero aún no hemos recibido respuesta suya, ojalá y tengan un tiempo para darse su vuelta por los lugares donde nos estemos presentando.

Esfuerzo, dolor, estrés, felicidad, compasión, rebelión.

LOCh: Uno de los principales problemas a resolver por el gobierno de Manuel Azaña en la Segunda República española, lo recordaba Sebastián al principio de nuestra entrevista, era el alto índice de analfabetismo y la falta de escolarización de buena parte de la población infantil; ése es el marco en el que surgen las Misiones Pedagógicas y la razón de ser de La Barraca y el trabajo de Federico García Lorca adaptando obras del Siglo de Oro español. Actualmente, se habla de que una de las principales “trincheras” para hacer frente a la violencia por la que atraviesa México es la educación; el Movimiento por la Paz con Justicia y Dignidad habla, por ejemplo, de fortalecer el desgarrado tejido social y el arte, la cultura y la educación parecen ser las “armas” más viables para lograrlo. ¿Ustedes estarían dispuestos a emprender su propia “misión pedagógica” y llevar su Fuente Ovejunica por distintos pueblos de su país o de su estado para contrarrestar tanta violencia?

MG: Sí.

SL: Por supuesto.

LOCh: Casi para terminar; Milethza, ¿qué puedes decir que te llevas al término de este proceso de puesta en escena, ya como estudiante de una escuela de actuación, ya como actriz, ya como ciudadana?

MG: Una experiencia enriquecedora y fortalecedora que me trajo una mayor madurez en todos esos roles.

LOCh: Ahora sí; para terminar, ¿hay algo que quisieran agregar, alguna pregunta que quisieran responder y que no les hubiéramos hecho?

SL: Por mi parte, sólo que el próximo 19 de agosto, como es de suponerse, vamos a tener una función de homenaje para Federico y que esperamos que puedan acompañarnos.

LOCh: ¿Milethza?

MG: Solamente que deseo que este trabajo de gran esfuerzo, dolor, estrés, felicidad, compasión y rebelión pueda trascender más allá de Yucatán y pueda servir de algo a la gente que lo presencie.


----------------------------------------------------------------
FUENTE OVEJUNICA, dramaturgia de puesta en escena de Sebastián Liera, basada en: El patio de Monipodio, versión de José Ramón Enríquez a la novela ejemplar Rinconete y Cortadillo de Miguel de Cervantes Saavedra; Ñaque o de piojos y actores, de José Sanchis Sinisterra; «Festejo» de Los empeños de una casa, de Sor Juana Inés de la Cruz; Fuenteovejuna, de Félix Lope de Vega y Carpio; Los cuatro galanes, de Luis Quiñones de Benavente; La guarda cuidadosa, de Miguel de Cervantes Saavedra; Bodas de sangre, de Federico García Lorca; Égloga representada la mesma noche de Antruejo, de Juan de la Encina. Reparto (por orden de aparición): Karla Franco, Lizeth Aguilar, Katenka Ángeles Cetina, Darío Cervantes, Lolito Bamaceda, Munir Bates, Jair Zapata, Jazziel Mena, Paola Peniche, Milethza Garza, Elidé Uc, María de los Ángeles Pech Novelo, Zac-Mucuy Rojas. Producción ejecutiva: Área de Artes Escénicas de la Escuela Superior de Artes de Yucatán.

Etiquetas: , , , , , , , ,

PALINURO :: Crónicas de la revolución indignada (XVII)

por Ramón Cotarelo.


¿Partido?


El debate sobre partido sí o no viene dándose desde el comienzo del 15-M. En la medida en que éste consiguió dejar algunas cosas claras, una de ellas fue que como movimiento se consideraba ajeno a los partidos y sindicatos y sin deseo de crearlos. Muchos hemos sostenido que los movimientos pueden nacer espontáneamente pero no es probable que se conserven sin organización y que la más eficaz, hasta la fecha, es la de los partidos. No sólo el modo más eficaz de conservarse sino también el único de actuar en la esfera pública para propiciar cambios del sistema de gobierno, del económico, etc.

La crítica a la política institucional, uno de cuyos elementos es que la democracia ha degenerado en una forma de partitocracia, hace al movimiento casi apolítico y contrario a la idea de configurarse como partido. Pero en un movimiento como el 15-M, que es espontáneo, plural, policéntrico, es imposible conseguir unidad de criterio al cien por cien. Así, ya hay indignados que han registrado un partido político del 15-M, de los indignados. Son valencianos y, aunque parecen que han sido ya desautorizados por el 15-M y DRY (Democracia Real Ya) es más que dudoso que esas desautorizaciones tengan efecto práctico pues no hay relación orgánica de dependencia. Los destinos de este partido dependerán de su apoyo electoral. De momento el nombre parece de broma: MAC 2012, esto es Movimiento Anti Crisis 2012. Suena a una mezcla de MacDonald's y MacIntosh y la fecha es tan a corto plazo que mueve a risa. Parece un partido concebido como cartel electoral para las legislativas de 2012 y nada más y, según interesante investigación hecha en el blog de Hugo Martínez Abarca Quien mucho abarca, dirigido por un menda, de nombre David Enguita, que trabaja en es.radio, una emisora de Libertad digital y que parece tener tanta idea de política como del imperio incaico. Debo esta información a Gustavo García Espejo, quien me ha alertado de que se trata de una maniobra entre la necedad y la provocación. Gracias, Gustavo porque yo también estaba tomándomelo en serio.

Da la impresión de que MAC 2012 es es una bobada de niñato con ganas de notoriedad (en el blog citado aparece en una foto con Belén Esteban) o un grupo que sirva para fines personales de ultraderecha, como el partido Regeneración del periodista de Intereconomía Enrique de Diego, que lo emplea para montar altercados con el PSOE o tratar de colarse en el 15-M, pero pone de relieve una carencia del 15-M: la falta de una estructura orgánica que le permita alcanzar sus objetivos de la única manera en que esto es posible en democracia, esto es, mediante la representación parlamentaria. Un partido político o coalición electoral. Porque, si no lo crea el propio movimiento, se arriesga a que lo haga algún freak de los que nunca faltan en una sociedad tan abigarrada como la nuestra y es posible que a alguno le salga bien la operación como en su día les salió a tipos de historieta que en circunstancias normales nadie hubiera tomado en serio, como Hitler o Mussolini.

(La imagen es una foto de El coleccionista de instantes, bajo licencia de Creative Commons).

Etiquetas: , , , ,

PALINURO :: Crónicas de la revolución indignada (XVI)

por Ramón Cotarelo.


Los contraindignados


"¡Pero cómo! -clama la ultraderecha de Provida furiosa- ¿Es que la calle es solamente de la ultraizquierda? También estamos nosotros". Héteme aquí que ahora mismo hay un par de docenas de jóvenes contrarios al aborto y a la ley de la muerte digna acampados en el propio lugar que los indignados convirtieron en emblemático de su revolución durante un mes.

A estos se les ve de inmediato su carácter político de respuesta de la derecha y también su ignorancia pues sostienen que, como la calle es del ministro del Interior (que no sé de dónde lo han sacado), eso quiere decir que volvemos a los tiempos de la dictadura. Ignoran que el ministro del Interior que dijo lo de la calle fue Fraga, el fundador del PP, pero lo ligan a la dictadura, que no está mal traído ya que aquel fue ministro del dictador autoritalitario. Estos grupos de la derecha muestran escasa imaginación como activistas porque suelen plagiar los métodos de la izquierda (y lo siento por los indignados pero están más a la izquierda que Marat, quien sucumbió al puñal justiciero del catolicismo defensor de la vida): manifestaciones multitudinarias y, ahora, acampadas. Intergestualidad, dirían los que disimulan los plagios. "¡Ah! -exclaman los provida-. Nosotros somos los verdaderos indignados; llevamos tres años indignados con el aborto." Y es cierto. Pero les faltaba la palabra porque, como toda la gente supersticiosa, creen que la magia reside en la palabra. Ellos también están indignados. Ahora se trata de que la sociedad se vuelque en su apoyo como ha hecho con los otros, los pulgosos.

Al margen de la cuestión de plagio que en política cuenta poco porque todo el mundo copia todo, la acampada provida representa un verdadero problema para el 15-M. El problema de un enfrentamiento que los indignados primeros trataron de evitar a toda costa y quizá por ello eran mudos respecto a la Iglesia y la omnipotencia del catolicismo en la sociedad española. Pero la Iglesia no pacta salvo que no pueda imponer su criterio. Con frecuencia cree que puede y no le falta razón. Y, si cree que puede, cree que debe, con lo que al 15-M no le ha servido de nada omitir toda referencia a la Iglesia. Ya está ésta aquí con un movimiento indignado fabricado desde las sacristías. Sin duda cabe esperar unos días a ver cuál sea el respaldo social de este contramovimiento porque una cosa es que veinticuatro jóvenes acampen en Sol y otra que sean cientos, semanas, en toda la geografía nacional y que, además de acampar, hagan asambleas y dialoguen con la sociedad cuya reforma proponen.

Al margen de la cuestión numérica, el 15-M hará bien en calibrar el riesgo de implosión del movimiento si éste no articula sus discrepancias con el contrario que pretende ocupar su sitio pero con objetivos distintos. Entiende Palinuro que el 15-M tendrá que decir qué opina del aborto y del derecho a la muerte digna y, ya de paso, sería recomendable que también se pronunciara sobre las relaciones entre la Iglesia y el Estado, la financiación de la Iglesia, el Concordato, los Acuerdos de 1979, los privilegios eclesiásticos de todo tipo y la próxima venida del Papa con cargo al erario público.

Que los objetivos son distintos es patente. Los provida pretenden la derogación de dos leyes (por lo menos) en vigor, sustituidas por nada, por lo que hay ahora: nada en cuanto a la muerte digna y muy poco en cuanto al aborto y esto también quieren derogarlo los provida que pretenden que toda interrupción voluntaria del embarazo sea delito. Los indignados del 15-M tienen un abanico mucho más amplio y más abstracto: quieren cambiar el modo de gobernar, hacerlo más trasparente, más democrático, más proporcional, menos corrupto. Hay propuestas legislativas concretas, de aprobar o derogar normas específicas, bastantes. Pero lo esencial es que es un movimiento de amplio vuelo que afecta a cuestiones de legalidad y de legitimidad.

Siendo así no entiendo que el 15-M no aclare que está en contra de que se nieguen derechos a determinados seres humanos porque sobre ellos pese una circunstancia involuntaria que merma su condición humana: ser mujer o moribund@. En realidad esto sólo puede sostenerse cuando se piensa que la vida misma es intangible porque es un don de Dios. Pero esta es una creencia filosófica que no todo el mundo comparte. Hasta hay quien cree que es un don del diablo y otros, lo que es peor desde el punto de vista dogmático, piensan que es un producto del azar que se ha vuelto sobre sí mismo mediante un bucle reflexivo que es incapaz de explicar. Vamos que Kant tenía razón al despedirse de la metafísica; o Shakespeare en el célebre apotegma de Macbeth: "la vida es un cuento contado por un idiota, lleno de ruido y de furia y que no significa nada".

En fin, no creo que el 15-M deba ponerse shakesperiano pero sí que tendrá que explicar en qué se diferencian las indignaciones de los veteranos y las nuevas generaciones de indignados.

(La imagen es una foto de simplifica, bajo licencia de Creative Commons).

Etiquetas: , , , ,

PALINURO :: Crónicas de la revolución indignada (XV)

por Ramón Cotarelo.


Indignados con los indignados

El 15-M es un movimiento multifacético en el que se escuchan propuestas muy diversas y en bastantes casos, contradictorias. No tiene un programa sino una especie de fogonazos, de ideas que lucen como estrellas aisladas entre sí; el 15-M es un mosaico o una especie de cielo estrellado. No tiene un único criterio. Esto es algo lógico: es imposible que dos seres humanos tengan convicciones idénticas, mucho más un conjunto de ellos, reunido de modo espontáneo al calor de una pasión humana, la indignación. Podían haberse reunido al calor del amor o del odio o de la juerga. Pero lo han hecho a la de la indignación. Tod@s están indignad@s pero luego, cada cual es de su padre y de su madre.

Esta circunstancia produce cierta irritación en la gente que quiere saber, como se dice, a qué atenerse. Pero no es para enfadarse. Palinuro, por ejemplo, que está muy mosca con la ausencia de referencias a la Iglesia en el 15-M, reconoce que, dado lo abigarrada de la composición del movimiento, habrá gente de activa confesión católica y hasta meapilas y quizá no convenga enfadarse por esa causa. No es muy convincente pero se puede admitir.

La desconfianza es compatible con el apoyo al 15-M; es lo que se llama eufónicamente apoyo crítico, que se suma al muy extenso apoyo social de que goza el movimiento. Lo curioso son las discrepancias que generan tanta irritación en el discrepante que éste pasa a indignarse con los indignados. A medida que discurren los días y se remansan las aguas del primer choque del 15-M, proliferan estas críticas indignadas. Un bloque de ellas procede de militantes y seguidores de partidos tradicionales que se indignan de no poder defender sus opciones partidistas en el seno del movimiento sobre todo cuando éste subraya una y otra vez, que no es ni quiere ser un partido. Para estos militantes es impensable no poder hacer propaganda de su partido y no parecen caer en la cuenta de que si la hicieran todos los que pertenecen a otros partidos el 15-M se convertiría en un batiburrillo insoportable. Por supuesto es impensable que cualquier partido que se acerque al 15-M por la afinidad que sea no trate de orientar el movimiento en el sentido de su programa. En su extremo más delirante este intento quiere hacerse mediante la infiltración de militantes de esos partidos en los organismos del 15-M.

El otro grupo son los analistas que, por carecer de vinculaciones orgánicas con partidos se piensan au dessus de la mêlée, lo que no es enteramente cierto porque, aunque no militen, suelen comulgar con determinadas opciones políticas amplias, normalmente los partidarios del sistema democrático actual, tanto en su variante maximalista (tenemos la mejor democracia que cabe pensar) como en la minimalista (tenemos la menos mala). En cualquiera de los dos casos, los indignados suscitan indignación, a su vez, por su insistencia en no hacer las cosas según las reglas del juego.

Esta indignación se justifica con poderosas razones numéricas: los diputados, por ejemplo, representan a cientos de miles, millones de ciudadanos mientras que, por todo lo que sabemos, los indignados se representan a sí mismos y si acaso. Pero es innegable que tienen un amplísimo respaldo en la sociedad, incluso entre aquell@s que votan partidos políticos tradicionales. Lo que dicen los indignados de los indignados es que eso está muy bien, pero que se demuestre de la única forma admisible en democracia, que es a través de partidos que se presentan a eleciones. El error está en admitir esta afirmación sin matizarla: los partidos no son los únicos medios de acción política democrática. La Iglesia, la banca, la patronal tienen un enorme peso político y orientan la acción del gobierno sin ser partidos. Pueden estar más cercanos a unos que a otros pero ellos mismos, como actores con influencia, no son partidos. ¿Por qué no va a tener incidencia política real, práctica, el 15-M aunque no se constituya en partido? La lucha contra el sistema no tiene por qué hacerse en los términos del sistema mismo, puede probar con otros. La calidad de la democracia se medirá según cómo ésta consiga integrar esa lucha y esa crítica. Indignarse con los indignados reconociendo que tienen razones para estar indignados pero negándoles crédito porque no pongan en práctica esas razones es confundir la salva sea la parte con las témporas.

(La imagen es una foto de cris_gn, bajo licencia de Creative Commons).

Etiquetas: , , , ,